La nueva Ley turística que prepara el Govern levanta ampollas entre los sindicatos. El secretario general de UGT, Lorenzo Bravo -ayer en Menorca- cargó con dureza contra el anunciado permiso de cambio de usos, que debe permitir comercializar habitaciones de hotel como viviendas. El sindicalista denunció que se trata de un «pelotazo urbanístico» en toda regla y que supone una «estafa social».
Hoteleros que «han amortizado sus establecimientos de sobras» podrán acceder mediante la venta fraccionada a una importante inyección de líquido gracias a una nueva legislación que los sindicatos interpretan como el regreso a un modelo antiguo que va en detrimento de la calidad. Una lectura muy diferente a la que realiza la patronal, que entiende que esa entrada de capital debe servir para mejorar la planta hotelera.
Esta fue una de las muchas denuncias que los máximos representantes de UGT en Balears, Lorenzo Bravo, y Menorca, Servando Pereira, realizaron en las horas previas a la asamblea que celebraron en Fornells. El presidente del Govern, José Ramón Bauzá, fue el centro de las críticas principalmente por el anunciado recorte de trabajadores en el sector público: «Si este es el cambio que anunciaron se están equivocando».
Aunque reconoció que en Balears había una sobredimensión de empresas públicas, Bravo entendió que «las mesas no son para anunciar recortes, sino para negociar». Una afirmación que muestra la distancia que existe entre el Govern de Bauzá y los sindicatos: «Bauzá pasa de nosotros». La «ola de recortes» que está imponiendo el Ejecutivo desatará la «tormenta perfecta», advirtieron.