UGT y CCOO se han encerrado este miércoles, 19 de enero, en la oficina del Instituto Nacional de la Seguridad Social de la Plaza Biosfera de Mahón. El objetivo a sido el de expresar el rechazo ante la propuesta del Gobierno de ampliar la edad de jubilación a los 67 años. Asimismo, ambos sindicatos han reclamado medidas para incrementar los ingresos del Sistema, demandan la recuperación del poder adquisitivo de las pensiones congeladas en 2011 y exigen una reforma pactada que propicie un Sistema Público de Pensiones fuerte y sostenible.
Por eso, tanto CCOO como UGT están dispuestos a buscar alternativas y propuestas que no pasen por reducir o eliminar ni derechos actuales ni expectativas de derecho de los trabajadores. Con este fin han insistido en que frente a la obsesión del Gobierno por actuar única y exclusivamente sobre el gasto de las pensiones, recortando sustancialmente las prestaciones, es necesario avanzar en tres escenarios alternativos que, a nuestro juicio, ayudarán a racionalizar el debate sobre las pensiones y garantizar su viabilidad futura:
· Desvincular la reforma del sistema público de pensiones del origen y desarrollo de la crisis financiera y económica.
· Hace falta una reforma equilibrada que preserve las características básicas del sistema, de reparto, contributivo, redistributivo entre territorios y niveles de renta, y fundamentalmente solidario. Hay que incrementar los ingresos, aumentando las bases de cotización máximas y mínimas, vinculadas estas últimas al crecimiento del SMI; incrementando las aportaciones públicas al sistema y mejorando las bases de cotización en los regímenes especiales.
· Mejorar las pensiones implica actuar sobre el mercado de trabajo y la creación de empleo, de mejor calidad, con mayor tasa de actividad femenina y menor tasa de desempleo juvenil.

