Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
Desplazarse hacia arriba
Inicio de sesión

Síguenos en:

Iniciar sesión

Comunicación, 09/06/2008
Los Estados Miembros de la Unión Europea llegaron a un acuerdo en torno al contenido de la llamada Directiva de Retorno
UGT considera que el acuerdo europeo sobre la Directiva de Retorno es lesivo para los derechos de las personas
UGT ve con preocupación que el Parlamento Europeo finalmente pueda avalar esta directiva
   

UGT considera que el acuerdo europeo sobre la Directiva de Retorno representa un primer mal paso hacia la política europea migratoria común. La propuesta, que aún tiene que ser aprobada por el Parlamento Europeo,  deja sin resolver lo que ocurre con una persona que, tras el periodo máximo de internamiento no es identificada y, por lo tanto, no puede ser expulsada. Para el sindicato, se ha pretendido mandar un mensaje de eficacia ante la opinión pública europea, reiterando la culpabilización de los inmigrantes y eludiendo el efecto llamada que supone para la inmigración irregular la economía sumergida y aquellos que se lucran a costa de los extranjeros no comunitarios sin autorización. UGT ve con preocupación que el Parlamento Europeo finalmente pueda avalar esta directiva que es lesiva para los derechos de las personas ya que para defender y fomentar la migración regular no es necesario instaurar un régimen dudosamente compatible con el respeto a los derechos humanos.

Los Estados Miembros de la Unión Europea llegaron ayer a un acuerdo en torno al contenido de la llamada Directiva de Retorno. La propuesta aún tiene que ser aprobada en el Parlamento, pero este paso hacia una política migratoria común, no puede ser calificado como positivo. Es indicativo del camino que quiere recorrerse en esta política común, que el obstáculo que impidió un anterior Acuerdo, en el Comité de representantes del Consejo, fuera el coste que supondría proporcionar asistencia jurídica a las personas con una orden de expulsión. La inmigración, si hemos de tener en cuenta tanto el ejemplo de esta Directiva como otras propuestas en materia de migración laboral, se valora, para Europa, en función del beneficio económico con el mínimo coste. Propuestas como la del Gobierno italiano sobre la tipificación de la inmigración irregular como un delito, el anunciado Plan de Inmigración para la Presidencia francesa, donde no se habla de derechos e igualdad sino sólo de obligaciones, son el reflejo de un política defensiva frente a la inmigración, donde los inmigrantes, aunque sean regulares, siguen sin ser considerados parte de la sociedad europea.

UGT siempre se ha manifestado a favor de la migración regular. Y somos consecuentes con lo que esto implica. Pero en una materia tan delicada como el trato a los extranjeros en situación administrativa irregular y los procedimientos para su expulsión del país, hay principios que no debemos olvidar. En primer lugar el debido respeto a derechos humanos fundamentales y que no se puede aplicar un tratamiento seudopenal a personas que no han cometido delito alguno.

Que sea una autoridad administrativa y no judicial quien pueda ordenar el internamiento, que éste pueda incluso ejecutarse en un centro penitenciario, que menores no acompañados puedan ser retenidos en centros de internamiento y expulsados, y por último el plazo máximo de los 18 meses de internamiento, son, entre otros, elementos que no justifican tanta satisfacción en los Gobiernos europeos. Si este es el primer paso hacia una política de inmigración común, es un mal paso. Pero nos equivocaríamos si pensásemos, como siempre que hablamos de inmigración, que esto sólo afecta a los inmigrantes. Todos hemos de sentirnos concernidos cuando se aprueba una regulación restrictiva en materia de derechos, se dirija al colectivo que se dirija.

UGT no puede aceptar como argumento que determinados países de la Unión tienen una regulación aún más lesiva en materia de derechos. Porque para nosotros, siempre ha de ser el ejemplo de los más garantistas con los derechos el que ha de ser tomado como referencia. Ningún Estado miembro puede, por otra parte, justificarse señalando que la Directiva no obliga a endurecer legislaciones más garantistas. Si el modo en que un Estado trata a los inmigrantes da una medida de su democracia, difícilmente puede hoy sentirse alguien satisfecho. En materia de inmigración es el único ámbito donde se admite sin ningún rubor dar o retroceder en derechos, en función, principalmente de intereses económicos o políticos de los países.

Incluso desde el punto de vista práctico, tenemos que preguntarnos porqué tanta autocomplacencia en los Estados Miembros cuando la Directiva deja sin resolver lo que ocurre con una persona que tras el periodo máximo de internamiento, no es identificada y por lo tanto no puede ser retornada. Tantos retrocesos en derechos para dejar sin resolver la situación de los inexpulsables, es un indicativo de que esta Directiva se ha construido mas para mandar un mensaje a la opinión publica europea que para dar soluciones efectivas. Un mensaje por otra parte, que reitera la culpabilización de los inmigrantes y elude el efecto llamada que sigue suponiendo para la inmigración irregular la economía sumergida y la responsabilidad de quienes se lucran a costa de los extranjeros no comunitarios sin autorización.

UGT ve con preocupación que finalmente el Parlamento Europeo pueda avalar una Directiva lesiva con los derechos de las personas. Para defender y fomentar la migración regular, no es necesario, ni asumible en una Europa que también ha de ser y sobre todo de derechos además de Unión económica, que instauremos un régimen dudosamente compatible con el respeto a derechos humanos fundamentales.

 
 

Sede Central de UGT Baleares

Dirección: Calle Font i Monteros, 8

Código Postal: 07003 Palma de Mallorca

Teléfono: 971 764 488 Fax: 971 204 084

UGT Baleares  |  Contacto

Powered by SD-a.com